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31.01.13

Rogéria Araújo

Periodista de Adital
Indudablemente, en el actual marco político y de autodeterminación latinoamericana, Venezuela – a través de su Presidente Hugo Chávez Frías reavivó la llama bolivariana en el continente, en el camino de la unidad por la que luchó incansablemente Simón Bolívar. En medio de un cerco mediático de oposición y que expresa claramente los intereses de las clases dominantes, la nación venezolana sigue dando ejemplo de cómo mantenerse erguida y firme contra la hegemonía injusta y opresiva.Chávez fue elegido legítimamente por el pueblo en el pasado mes de octubre, pero no pudo llevar a efecto la ceremonia de toma de posesión, ya que permanece en Cuba, donde se está recuperando de procedimientos quirúrgicos relacionados con el cáncer. Una vez más, la guerra mediática se intensificó y una foto publicada por el diario El País, en la que se registra un paciente entubado, sirvió de motivo reavivar comentarios hirientes sobre la salud del Presidente.

Incluso con las maniobras orquestadas por la oposición, el Tribunal Supremo de Justicia dictaminó que, de acuerdo a la ley, Chávez podría tomar de posesión posteriormente. Y eso es lo que está vigente.

Adital conversó con el educador y analista político nicaragüense Ricardo Zúniga, miembro de la Red Universitaria de Investigadores sobre América Latina, con sede en Ceará (Brasil), sobre la coyuntura venezolana y su importante repercusión en el mundo.

 

Adital – Venezuela siempre protagonizó lo que se puede llamar guerra mediática con relación a varios asuntos referidos al presidente Hugo Chávez. Pero parece que a partir de recientes episodios esta ‘guerra’ quedó más tensa y evidente. ¿Qué estaría como tela de fondo de este cerco mediático?

Ricardo Zúniga – El proceso bolivariano de Venezuela, liderado por Hugo Chávez desde sus inicios, tuvo una fuerte repercusión en los medios de comunicación nacionales e internacionales. Las razones son múltiples: el hecho del proyecto político de Venezuela ser portador de una nueva alternativa para las mayorías empobrecidas del país y el haber manifestado fuertemente interés por la integración y la unidad de los pueblos latinoamericanos en continuidad con los ideales de Bolívar.

Después del fracasado golpe de estado (abril 2002), los grandes medios que representan y defienden los intereses del capital, expresan más claramente una posición política coincidente con el llamado ‘Consenso de Washington’, que nunca fue consensuado ni con los gobiernos ni con los pueblos de América Latina. Esta clara contradicción política explica la evidente parcialidad y negatividad con la que se presentan las noticias sobre el proceso bolivariano.

Son bien conocidos los incidentes del frustrado golpe de estado de abril 2002: el secuestro del Presidente y su retención en la base militar de la Orchilla, las presiones para que renunciara, la presentación en medios de comunicación de una falsa carta de renuncia, las maniobras de las grandes corporaciones mediáticas para apoyar el golpe de estado. Sin embargo, las fuerzas populares unidas a las fuerzas armadas leales al legítimo gobierno liberaron el Presidente y revirtieron el golpe. Los grandes medios de comunicación intentaron ignorar los hechos y simplemente en ese crucial momento transmitieron música para entretener y distraer. De esta manera se negaron a informar, mientras les fue posible, el admirable regreso de Chávez al Palacio de Miraflores en la madrugada del 13 de abril.

Durante el tratamiento contra el cáncer y la convalecencia del Presidente Chávez, a partir de su primera cirugía en junio de 2011, a menudo los medios corporativos han divulgado la idea que el Presidente estaría afectado por una enfermedad irreversible que causaría su muerte en términos de horas o pocos días. Aceptando que en la primera etapa de su enfermedad (de junio de 2011 a febrero de 2011) la información proporcionada ha sido breve, observamos que desde su cirugía de 11 de diciembre de 2011, los comunicados oficiales informaron frecuentemente sobre el estado general del presidente. Hablaban de su lenta recuperación, también de las complicaciones de su salud. Pero no entraban en detalles. Los comunicados no tenían porque satisfacer la curiosidad morbosa de quienes procuraban mostrar el cadáver a cualquier costo. Lo que algunos medios corporativos parecen perseguir son detalles e imágenes humillantes para el presidente; esto parece confirmarse con la foto publicada en el diario El País, de España, el pasado 23 de enero, en su edición impresa y sitio web, de un hombre entubado y en aparente estado terminal, afirmando ser de Hugo Chávez y comentando que esta es la realidad que el gobierno venezolano pretende ocultar. Pero la observación acuciosa de experimentados internautas comprobó que la foto ya había sido publicada en You Tube en 2008 y que era de una persona simplemente parecida a Chávez. Una vez denunciada la maniobra, El País se vio obligado a retirarla y pedir disculpas.

Esta publicación del El País es simbólica, está reflejando una falta total de ética y respeto a los lectores y también la expectativa de los propietarios del grupo mediático Prisa que desean terminar con el proceso Bolivariano, apostando a que la muerte de Chávez sería un golpe irrecuperable al mismo. Ante la ausencia de la imagen que confirme su expectativa de presentar al moribundo, fabricaron irresponsablemente esa vulgar falsificación.

Lo que está detrás de este cerco mediático, es que ante la debilidad de los partidos y organizaciones de oposición en Venezuela y en varios países de América Latina, como Ecuador, Bolivia, Nicaragua, los grandes medios corporativos ‘Pro Consenso de Washington’ se constituyen en partidos de oposición y no buscan informar sobre los acontecimientos, sino destruir al enemigo, atacar a los gobiernos de signo popular. En este sentido son muy elocuentes reiteradas declaraciones del presidente Rafael Correa de Ecuador.

En síntesis se trata de una guerra abierta contra los gobiernos y movimientos sociales y populares que representan la construcción de caminos viables alternativos al sistema de dominación neoliberal, implementado y sostenido por los grupos capitalistas especuladores que se articulan alrededor de las grandes potencias reunidas en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN )y sus aliados.

Así como integrantes de esta alianza, ha impulsado guerras de destrucción de Irak, Libia y otros países en medio oriente, de modo semejante lanzan una guerra mediática contra el Gobierno de Venezuela y todos los avances de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, Alba, por considerarla un mal ejemplo para otros pueblos. Lo más grave es que esta guerra no parece tener límites éticos, mientras las corporaciones mediáticas del gran capital hacen su trabajo, en otro frente de una guerra global, grupos de la llamada inteligencia preparan acciones tales como el asesinato de líderes políticos como Rafael Correa.

Adital – Por otro lado estos medios corporativos provocaron una respuesta de los gobiernos y de sus poblaciones, que se reformularon y se fortalecieron. ¿Puede usted comentar este tema?

 

Ricardo Zúniga – Debemos añadir, que por el hecho de mentir y manipular frecuentemente, algunos medios de comunicación corporativos están perdiendo influencia y credibilidad, es el caso de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina y México.

En México, por ejemplo, los medios corporativos, y particularmente una gran cadena de TV se involucró directamente en la fabricación de la candidatura de Enrique Peña Nieto. Logró ganar en las elecciones presidenciales de 2011, pero tuvo que utilizar procedimientos ilegales, como compra de votos, como respuesta se ha generado y fortalecido el movimiento juvenil Yo soy #132 que sustenta con fuerte adhesión de jóvenes estudiantes universitarios y de otros sectores populares, la ilegitimidad del nuevo gobierno.

Los movimientos alternativos están creciendo en la gran nación azteca y conquistando mayores espacios para presionar en la toma de decisiones importantes del país.

Otro factor decisivo a favor de causas populares es el crecimiento de sitios, boletines de noticias y blogs que defienden la alteridad, y argumentan que es posible construir un mundo diferente, conquistando creciente influencia, audiencia y credibilidad. En este sentido el posicionamiento de vehículos como Adital es representativo y alentador. El hecho de tener más de 2, 5 millones mensuales de accesos, en términos de proyección es un logro muy significativo.

Sintetizando sobre papel de los grandes medios, ante la debilidad política de los partidos que representan al gran capital, los medios corporativos asumen cada vez más claramente una función de oposición partidista, que defiende abiertamente los intereses de sus dueños, tratando de presentarlos como los intereses generales de toda la nación.

En Venezuela el proceso bolivariano está logrando construir redes de comunicación alternativa que gradualmente van ganando audiencia. Es significativo que el programa dominical “Aló, Presidente” (diálogo del Presidente, equipos de Gobierno con el pueblo organizado) haya alcanzado muy altos niveles de audiencia, superando a los programas de mayor audiencia de la TV y radio comerciales.

Estos avances han sido posibles porque Chávez y dirección política del país no temieron enfrentarse a las corporaciones mediáticas y de manera coherente se viene creando tanto a nivel federal como de los estados, una red de estaciones de TV y radio con carácter comunitario y popular, que informan sobre la vida del pueblo y de sus organizaciones. Complementando los esfuerzos de las redes nacionales, se desarrolla en el ámbito continental la Red TV Sur, producto de una alianza entre los países del Alba, además de Argentina y Uruguay.

Aunque todavía los grandes medios captan en general mayor audiencia, se puede apreciar un crecimiento claro de la información y los logros de la revolución.

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