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Como cada dos años y medio, Cuba se alista para las elecciones de los delegados de circunscripción. Acerca de los preparativos de estos comicios trata el diálogo con Alina Balseiro Gutiérrez, presidenta de la Comisión Electoral Nacional

Solo echan raíces en las naciones las formas de gobierno que nacen de ellas.
José Martí

Alina Balseiro Gutiérrez, presidenta de la Comisión Electoral Nacional (CEN

Por: LISET GARCÍA (nacionales@bohemia.co.cu)

(Foto: ANTONIO PONS)

El proceso electoral que vive Cuba hoy es otra oportunidad para reafirmar que el futuro del país depende de la voluntad popular y de la activa participación de los cubanos y las cubanas en su sistema político, basado en valores esencialmente democráticos. Así lo comenta a BOHEMIA Alina Balseiro Gutiérrez, presidenta de la Comisión Electoral Nacional (CEN).

“El momento es crucial —agrega— pues coincide con el perfeccionamiento de la sociedad, sus instituciones y las estructuras gubernamentales. A la vez, se actualiza el modelo de desarrollo económico partiendo de nuevos enfoques, en busca de legitimar nuestro socialismo, hechos que no serán posibles sin el protagonismo del pueblo”.

Al examinar el escenario actual, Alina Balseiro valora, además, que permanecen como telón de fondo la hostilidad enemiga y su intención de manipular y, también, boicotear las elecciones, que han tenido lugar desde 1976 en Cuba cada dos años y medio. La tranquilidad, la participación de los vecinos, la ética de las autoridades electorales, la veracidad de los datos son atributos de los comicios cubanos que los medios hegemónicos ignoran o tergiversan con el fin de falsear la realidad del país.

Para votar en Cuba no es necesario ningún trámite, pues
todos los ciudadanos mayores de 16 años se inscriben de
oficio en los registros de electores
(Foto: ARCHIVO BOHEMIA)

“Es un sistema concebido para que sea el pueblo quien actúe. En las comisiones electorales y las mesas de los colegios, sus integrantes son personas del barrio. La custodia de las urnas está en manos de niños y niñas de las primeras enseñanzas, con sus atributos de pioneros. No existe en el mundo experiencia parecida.

“Todos los ciudadanos mayores de 16 años tienen derecho a participar en el sufragio, a elegir y ser elegidos. Solo se exceptúan de esa posibilidad los incapacitados mentales, y quienes hayan sido privados por los tribunales de sus derechos políticos.

“Para que una persona sea nominada, basta el prestigio que su comunidad le reconozca. Son sus méritos, virtudes y capacidades los que cuentan, y la asamblea de vecinos, la masa, el pueblo, decide su nominación, sea el propuesto militante o no, hombre o mujer, negro o blanco, joven o viejo, creyente o no, obrero o reconocido intelectual.

En la soledad de la urna, se ejerce el derecho al voto, que
es libre y secreto (Foto: ARCHIVO BOHEMIA)

“Luego, se da el hecho de que el voto es libre y secreto; nadie está obligado a votar y en la soledad de la urna cada cual decide por quién hacerlo. Solo quedará elegido el que obtenga más de la mitad de los votos válidos emitidos.

“El Partido no participa en ninguno de los pasos electorales. Su misión es ser garante de la legalidad. Sobre esta materia contamos con una legislación que empieza por lo refrendado en la Constitución, de una Ley Electoral, y de disposiciones complementarias.

“Faltaría mencionar el carácter elegible y revocable de todos los delegados, y que todos los elegidos tienen que rendir cuenta de su labor, así como que la inscripción de los votantes en Cuba es de oficio; las personas no tienen que realizar ningún trámite para ser incluidas, a diferencia de lo que ocurre en otros países.

“Se trata de un Registro permanente, porque se actualiza sistemáticamente de forma automatizada. Mantiene su carácter público, o sea, los electores pueden conocer los datos contenidos en él. En períodos de comicios ese Registro emite las listas de electores para que se expongan en sitios públicos. Ahora, entre el 21 de septiembre y el 9 de octubre los electores podrán comprobar la exactitud de sus datos.

El Partido Comunista de Cuba no participa en las elecciones,
ni postula ni elige; vela por la calidad y transparencia de
todos los pasos electorales en los que el protagonista es el
pueblo (Foto: ARCHIVO BOHEMIA)

“Forma de democracia como esta no se practica en otro sitio. En nuestras elecciones no llueven las promesas ni el chanchullo entre los candidatos; no compiten partidos por las prebendas que logran con el poder; los militares no custodian los colegios; no hay secuestros de urnas, ni los votos se tabulan a escondidas”.

-Previo al ejercicio del sufragio el 21 de octubre, las autoridades electorales han estado recibiendo capacitación para cumplir cabalmente con sus funciones. ¿Cómo evalúa ese quehacer?

-Es muy importante que las autoridades electorales dominen la Ley, sus normas complementarias, los derechos de los ciudadanos. La calidad de las asambleas de nominación de candidatos que tendrán lugar entre el 3 y el 29 de septiembre, dependerá en buena medida de cómo se hayan preparado.

“Se sabe que muchos de los miembros de las comisiones de circunscripción, encargados de dirigir el proceso en la base, pueden ser personas sensibles, con elevados valores, pero no siempre poseen la experiencia ni los conocimientos acerca de la legislación vigente. Por tanto, concebimos que agosto se tomará en parte para continuar la capacitación iniciada desde que asumieron sus cargos.

En Cuba desde 1976 la única propaganda aceptada por la
Ley es la publicación oficial de las biografías y las fotos de
los candidatos, en lugares públicos del barrio
(Foto: ARCHIVO BOHEMIA)

“La Comisión Electoral Nacional elaboró un video como material de apoyo, además de otros textos en los que se amplían los contenidos, tomando ejemplos ya vividos, de modo que los seminarios no fueran solo teóricos, sino que contaran también con experiencias. La finalidad es poder dar curso a las disímiles situaciones que pudieran presentarse. En ese paso todo es importante: desde la solemnidad que ha de caracterizar la asamblea de nominación, cómo encaminar la propuesta de los candidatos —que pueden ser hasta ocho en cada demarcación—, hasta la redacción de las biografías.

“La imparcialidad deberá distinguir la conducta de las comisiones electorales. Cuando sometan a votación a los posibles candidatos lo harán en el mismo orden en que fueron propuestos. Según especifican la Ley y las reglas de comportamiento ético de las autoridades electorales, no pueden inducir la votación ni favorecer a ninguno. Deben explicar a los electores su derecho de proponer con argumentos a cualquier residente de allí. El voto público de la mayoría de los electores dirá la última palabra en esas asambleas.

Los colegios y las urnas son custodiados por pioneros, un
símbolo de la democracia hecha en Cuba
(Foto: RANDY RODRÍGUEZ PAGÉS)

“Se debe tener en cuenta que cada nominado, de ser elegido como delegado, será de hecho candidato a presidente o vicepresidente de la Asamblea municipal. También se convierte en candidato a delegado provincial y candidato a diputado al Parlamento, cuando el próximo año se realicen las elecciones generales en fecha que el Consejo de Estado anunciará. La Ley establece que del total de los integrantes de las asambleas provinciales y nacional del Poder Popular, hasta el 50 por ciento son delegados de base”.

La presidenta de la CEN apunta que se ha contado con facilitadores y supervisores, profesionales —juristas una buena parte de ellos—, que están colaborando y fueron muy útiles en esta preparación, velaron por su calidad, y porque no hubiera improvisaciones. “Las acciones individuales y colectivas de superación deberán continuar hasta fecha cercana al 21 de octubre, día del sufragio, pues no se deben escatimar esfuerzos para que todo transcurra conforme a la Ley”.

En 1974 tuvo lugar en Matanzas la primera elección de
delegados de circunscripción, que concluyó con la
constitución de la Asamblea Provincial del Popular,
experiencia que dos años después se extendió a todo el
país (Foto: ARCHIVO BOHEMIA)

Alina Balseiro, abogada de profesión, fue vicepresidenta y secretaria de la CEN en comicios anteriores. Designada por el Consejo de Estado para presidir la Comisión Temporal de Trabajo con vistas a estas elecciones, y luego para el cargo actual de presidenta, esta es la tercera vez consecutiva que una mujer ocupa esa responsabilidad.

-¿Experiencias y avatares?

-La experiencia femenina en procesos electorales es amplia, desde 1976, aunque la máxima instancia electoral no estuviera presidida por una mujer, como sucede desde 2007. Ahora mismo, de los 17 integrantes con que contamos, 11 son hombres, cuando lo habitual antes era que fueran la inmensa mayoría. Pero si miramos a las provincias, los municipios y las circunscripciones, hay que enumerar a muchas que históricamente han cumplido esas funciones con gran eficacia.

“Todas las autoridades electorales se entregan a su labor y no es poco el sacrificio que deben hacer. Horas y horas lejos del hogar, tiempo restado al descanso, y sin abandonar tareas laborales cotidianas.

“Por otro lado, sigue siendo un propósito que haya equidad en la composición de géneros, color de la piel, segmentos sociales, de modo que esas autoridades sean como es la sociedad. Igual debe suceder con los electos, para que resulten representativos del país que somos”.

El escrutinio es público. Una vez finalizada la votación el
resultado se publica en el propio colegio
(Foto: ARCHIVO BOHEMIA)

Alina menciona que a partir de junio de 2011 se creó, por acuerdo del Consejo de Estado, la Comisión Temporal de Trabajo, que tuvo a su cargo el inicio de los preparativos de estos comicios. “Por primera vez funciona con tanto tiempo de antelación, para coordinar, organizar, planificar lo materialmente necesario, contando con el principio de que los gastos sean los imprescindibles”.

En el fortalecimiento de la institucionalidad está continuar
perfeccionando el sistema de Poder Popular, en el que
democracia no es solo ejercicio electoral, sino práctica real
del derecho del pueblo a gobernar, mediante sus delegados
y diputados (Foto: GILBERTO RABASSA)

Expone que ello facilitó programar con antelación el sistema informático (Infocen), desarrollado por especialistas de la Universidad de las Ciencias Informáticas, en el que se reúnen los datos de las elecciones, desde el municipio hasta la nación. Posee ventajas que no tenía el sistema utilizado anteriormente, pues incluye todo el proceso, desde la toma de posesión de las comisiones electorales. Esos datos ya están digitalizados, y seguiremos introduciendo información en la medida en que transcurra cada paso.

“Infocen nos permitirá conocer información precisa de los detalles de la votación a partir de saber cuántos colegios abran el día del sufragio. Es un sistema que garantiza la confiabilidad de los datos, rapidez en su transmisión y la transparencia que es regla de oro en los comicios en Cuba.

“Las comisiones electorales están dotadas del equipamiento indispensable, y hemos contado con la colaboración de los grupos de trabajo de los Joven Club de Computación de todos los municipios, una contribución que junto a muchos que garantizan el transporte, la alimentación y otros aseguramientos, también convierte a las elecciones en suceso de masas.

“El 21 de octubre podrán ejercer su derecho al voto los más de ocho millones de electores registrados, incluidos los jóvenes que lleguen ese día a los 16 años de edad. Entonces, Cuba dirá otra vez al mundo que es su pueblo el que decide”.

Un gobierno de la mayoría del pueblo

De multipartidismo, mentiras y promesas electorales saben
mucho los cubanos que vivieron escenas como esta antes
de 1959 (Foto: ARCHIVO BOHEMIA)

“Uno de los temas que se habían planteado era el de las elecciones. Yo quiero definir nuestro concepto democrático sobre este tema. En primer término somos y nos consideramos mucho más democráticos que esos que hablan de elecciones, porque esos quieren elecciones como antes y nosotros queremos unas elecciones distintas a las de antes, porque esos quieren politiquería y nosotros queremos crear en el pueblo una conciencia contra la politiquería, porque nosotros queremos que cuando las elecciones vengan aquí todo el mundo esté trabajando, que ya la reforma agraria sea una realidad. Nosotros queremos que cuando las elecciones vengan todos los niños tengan escuela y nadie pueda venir a comprar un voto ofreciéndole una beca a los campesinos para un hijo. Nosotros queremos que cuando las elecciones vengan, todas las familias tengan acceso a los hospitales y que cada cubano cuando se enferme tenga un salón de operaciones, tenga una cama en el hospital. […] Nosotros queremos que cuando las elecciones vengan todos los cubanos conozcan su derecho y sus deberes, que cualquier cubano sepa leer y escribir.

Cuando hayamos logrado este gran interés sí podrán hablar de elecciones, pero hay que acabar con el desempleo, el analfabetismo, hay que acabar con la miseria. […] Y la democracia que nosotros vamos a implantar es una democracia donde el gobierno sea de verdad, un gobierno del pueblo y que el gobierno no sea de las oligarquías, sino un gobierno de la mayoría del pueblo…”.

Fidel, 9 de abril de 1959

La esencia de nuestra democracia

“El sistema político, las formas de gobierno, los mecanismos de elección que aseguren una real y efectiva participación de todo el pueblo en la vida política, son decisión soberana de cada país. Están determinados por la historia, las tradiciones, las experiencias, y las aspiraciones de cada pueblo. En el caso de Cuba, nuestra democracia, resultado de una experiencia histórica concreta, es una conquista basada en la unidad nacional, la propiedad social y la participación popular. Esta participación del pueblo en las decisiones que rigen sus destinos es la esencia de nuestra democracia, que se acredita por medidas concretas vinculadas a la satisfacción de las necesidades de desarrollo de nuestra sociedad”.

Fidel, julio de 1991

Nuestro Parlamento

“En ningún Parlamento del mundo hay tanta gente de base como en nuestro Parlamento, gente modesta y humilde que está directamente en contacto con las masas, directamente en contacto con el pueblo”.

Fidel, 20 de febrero de 1993

La real participación de las masas en el poder estatal

“En cada instancia del Poder Popular la máxima autoridad no la tienen los elegidos, sino los que eligen, considerados estos no individualmente, sino en su conjunto. Y en ese hecho reside lo esencial, que convierte en real la participación de las masas en el poder estatal”.

Raúl Castro, Matanzas, 22 de agosto de 1974

Los delegados son elegidos por el pueblo para que sigan ligados a él

“El derecho de ser electores con que nacen hoy todos los cubanos, y la inscripción universal, gratuita y automática en los registros de votantes, data de la República en Armas. Esas posibilidades se perdieron con la intervención yanqui, que impuso la necesidad de determinado ingreso, nivel educacional y edad para votar. Ello explica por qué votó solo el siete por ciento de la población en aquellas primeras elecciones de 1900.

“En aquella República de los mambises, todos podían participar. Lo prueba el hecho de que Ana Betancourt alzó su voz en la Asamblea de Guáimaro para defender a las mujeres, cuando aún las féminas estaban lejos de ser consideradas iguales a los hombres.

“Siguiendo ese ejemplo, ahora los delegados son elegidos por el pueblo para que sigan ligados a él. El pueblo sigue participando de diverso modo en el ejercicio del poder más allá del día de las elecciones”.

Ricardo Alarcón, Cuba y su democracia. La Habana, 2008

El carácter democrático de nuestro Sistema Electoral

“La experiencia acumulada en más de treinta y cinco años del sistema de órganos del Poder Popular, incluidas las modificaciones derivadas del VI Congreso del Partido, los estudios que se realizan como parte de la ‘Tarea Perfeccionamiento’, en particular en las nuevas provincias Artemisa y Mayabeque, así como la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aconsejan evaluar en las actuales circunstancias y en perspectiva la organización y funcionamiento del Poder Popular.

“Con ese propósito y en aras de jerarquizar la autoridad de las Asambleas Locales del Poder Popular, se requiere evaluar las dificultades funcionales y organizativas, tanto de los órganos representativos como los de carácter administrativo en los niveles provinciales y municipales. Para ello es necesario continuar estudiando las estructuras a aplicar en las nuevas provincias de Artemisa y Mayabeque.

“Como parte de este proceso se requerirá de ajustes a la División Político Administrativa con el objetivo de corregir limitaciones presentes en ese ámbito, para lo cual se impone revisar y definir la organización de las grandes ciudades capitales de provincia, en particular La Habana.

“La integralidad de un proceso de esta naturaleza, demanda variar procedimientos, términos legales y realizar otras adecuaciones en nuestro Sistema Electoral, sobre la base de los principios esenciales que lo sustentan y demuestran su carácter democrático y participativo”.

(Resolución sobre el perfeccionamiento de los órganos del Poder Popular, el Sistema Electoral y la División Político Administrativa, aprobada en el VI Congreso del Partido, mayo, 2011.)

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