Etiquetas

, ,

 

Publicado el 9/18-19/12

RIA Novosti – La Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional, o USAID por sus siglas en inglés, cesa sus operaciones en Rusia, comunicó hoy la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

“EEUU recibió recientemente la resolución del Gobierno ruso de poner fin a las actividades de USAID en la Federación de Rusia”, señaló Nuland en una declaración publicada en la web del Departamento de Estado.

Según la portavoz, EEUU se siente “muy orgulloso de lo que USAID ha logrado en Rusia en las últimas dos décadas” y procurará “concluir o traspasar de forma responsable los programas de USAID”.

“Aunque la presencia física de USAID en Rusia llega a su fin, mantendremos nuestro compromiso de apoyo a la democracia, los derechos humanos y el desarrollo de una sociedad civil más vigorosa en Rusia, y esperamos continuar nuestra cooperación con las ONGs rusas”, consta en la declaración.

Las primeras noticias de que USAID planea retirarse de Rusia aparecieron en agosto pasado, algunas semanas después de que el Parlamento ruso aprobara una normativa legal que obliga a las ONGs financiadas desde el exterior a registrarse en calidad de “agentes extranjeros”.

Rusia: Exteriores explica el cierre de la USAID por la injerencia.

RIA Novosti – El Ministerio ruso de Asuntos Exteriores atribuyó hoy a la injerencia en procesos políticos la decisión de poner cese a las actividades de la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID) en territorio de Rusia.

El trabajo de la USAID en Rusia “no siempre se correspondía con el objetivo proclamado de la asistencia al desarrollo de la cooperación humanitaria”, señaló el portavoz de la cancillería rusa, Alexandr Lukashévich, en un comentario publicado este lunes en la web de Exteriores.

El diplomático mencionó en particular los “intentos de influir a través del reparto de becas en las instituciones de la sociedad civil y en los procesos políticos, incluidas las elecciones de distinto nivel”.

En la actualidad, Rusia es un donante al desarrollo, por lo que renuncia a la recepción de ayuda por parte de organismos internacionales. Además, la sociedad civil rusa ya es lo suficientemente madura como para prescindir de “tutores externos”, según él.

Al mismo tiempo, Lukashévich declaró que Moscú está dispuesto a colaborar con la USAID en terceros países, siempre y cuanto se acaten estrictamente “los principios de igualdad, respeto a los intereses recíprocos y la no injerencia en los asuntos internos”.

La portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Victoria Nuland, señaló la víspera que su país se siente “muy orgulloso de lo que la USAID ha logrado en Rusia en las últimas dos décadas” y seguirá “comprometido con el apoyo a la democracia, los derechos humanos y el fomento de una sociedad civil más vigorosa en Rusia”.

La USAID cesará sus operaciones en Rusia a partir del próximo 1 de octubre pero su retirada no significa que el “reinicio” de relaciones entre Washington y Moscú haya tocado fondo, según Nuland.

“Continuamos el diálogo sobre cuestiones de política global y regional (…) El reinicio no solo nos permitió colaborar en asignaturas en que mantenemos posturas idénticas sino también manifestar sinceramente nuestra preocupación cuando no estamos de acuerdo”, dijo.

Establecida en 1961 y presente en más de 100 países, la USAID gastó en Rusia unos 2.700 millones de dólares en las últimas dos décadas. Un tercio de esta suma, según el Departamento de Estado de EEUU, se invirtió en el desarrollo de la democracia pero también se llevaron a cabo programas conjuntos contra la tuberculosis y el sida, la ayuda a huérfanos y minusválidos, la lucha contra el tráfico de personas e iniciativas de protección medioambiental.

Mientras, los defensores de derechos humanos en Rusia se sienten preocupados por la retirada de la USAID.

“Es una señal muy negativa”, afirmó Lilia Shibánova, líder de la ONG Golos que colaboraba con la agencia estadounidense desde 2002. La USAID, según ella, “ha hecho muchísimo para apoyar la defensa de los derechos humanos y el periodismo libre en Rusia”. También señaló que Golos se dedicaba al monitoreo electoral principalmente gracias a los fondos de la USAID.

El líder del Movimiento Pro Derechos Humanos, Lev Ponomariov, teme que todas las fundaciones extranjeras acaben “expulsadas” de Rusia. “Los defensores de derechos humanos no podrán entonces desempeñar su labor para miles de ciudadanos cuyos derechos son vulnerados”, advirtió.

La presidente del Grupo Helsinki de Moscú, Ludmila Alexéieva, negó que la defensa de derechos humanos pueda interpretarse como una actividad política. “Cualquier Estado tiene la obligación de respetar los derechos de sus ciudadanos”, enfatizó.

Recordó asimismo que una ley aprobada en verano obliga a todas las ONGs rusas financiadas desde el exterior aregistrarse en calidad de “agentes extranjeros”. “Se cierre aquí la USAID o no, igual no podremos tener financiación desde fuera”, concluyó.

Anuncios