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postauthoriconEditado por Nuria Barbosa |

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Tegucigalpa, 17 ago (RHC) Honduras está entre las primeras naciones de Centroamérica con mayor prevalencia del VIH-sida, sobre todo en poblaciones, como la garífuna, sometidas a escasos servicios de salud, de educación, mayor discriminación y alimentación deficitaria.

Un estudio de casos fue realizado en esa nación por organismos nacionales y foráneos el cual abarcó solo a las 8000 personas bajo terapia antirretroviral, apenas 44% , de las más de 30 000 infestadas desde 1985 a la fecha.

La transmisión heterosexual ocupa 85% de los casos, con mayor incidencia ocurre en personas de 25 a 29 años y la presencia más notable está en los departamentos de San Pedro Sula, Tegucigalpa y La Ceiba.

La prevalencia nacional es de cero coma siete por ciento, pero en otros grupos es mayor, como el de hombres que hacen sexo con hombres y en la población garífuna.

Por su parte, autoridades militares y policiales hondureñas comenzaron el desarme en el conflictivo valle norteño del Aguán donde la violencia generada por tierras ha dejado un saldo de 78 muertos en tres años.

La operación se inicia al entrar en vigencia un decreto del Gobierno que establece el desarme de los campesinos, deja armados a los guardias de seguridad privada que protegen propiedades de las empresas y prepara el desalojo de los labriegos que ocuparon fincas de los terratenientes.

El comisionado José Mejía, jefe policial en el departamento de Colón, precisó a ese medio que más que la incautación de armas se busca evitar la circulación y anunció que están a la espera de que los jueces emitan las respectivas órdenes para proceder al desalojo de los campesinos de seis fincas.

Recordó que el decreto presidencial establece que se prohíbe en el departamento de Colón portar en lugares públicos o transportar en vehículos cualquier tipo de arma de fuego, aunque esté registrada o exista permiso para su porte.

El subcomisionado Daniel Molina, vocero de la denominada operación Xatruch, dijo que, además de los policías y militares, las únicas personas que pueden circular armadas son los jueces, fiscales, médicos forenses y personas ligadas con esos entes del Estado, siempre que el arma sea institucional.

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