Oficinas de Airlines Brokers en Coral Gables, luego del acto terrorista perpetrado en su contra..

Por José Luis Méndez Méndez

Temporizar con los intolerantes, los violentos y los terroristas de origen cubano ha sido una práctica recurrente en las administraciones norteamericanas, en particular en los años electorales. Tras el apoyo económico de los norteamericanos de origen cubano en la Florida, y sus votos en las urnas, los candidatos de los partidos tradicionales en Estados Unidos han prometido siempre endurecer la política hacia Cuba.

Este año 2012, electoral en Estados Unidos, ha reiterado esta tendencia cómplice y los hechos más recientes lo confirman. El 27 de abril un acto terrorista se produjo contra la agencia Airline Brokers, promotora de viajes a Cuba en la ciudad de Coral Gables, que administra James “Cabo” Cason. Este hecho, sospechosamente, no ha sido esclarecido, aunque hasta los perros entrenados, lo han descubierto en la escena del crimen.

Pocos días después, el 8 de mayo, se firmó una alianza de violentos representativos de sectores extremistas de emigrados sirios y cubanos. ¿Pero, dónde se firmó el “pacto”? En la ciudad de Coral Gables, en el Hotel Biltmore, que es propiedad de su Alcaldía.

Llama la atención que las autoridades de la ciudad no “puedan” dar una respuesta convincente ante el acto de terror evidente, mientras propician que se hagan alianzas entre fanáticos orientados a fomentar el terrorismo como sucede en Siria y como por más de cincuenta años lo han sufrido varias generaciones de cubanos, precisamente procedente de ciudades de Estados Unidos donde los criminales disfrutan de abrigo y respaldo seguro.

En la cruzada de los violentos recién empalmados, están redomados activistas de la intolerancia como Silvia Iriondo, de la titulada formación Madres y Mujeres AntiRepresión por Cuba, (M.A.R. por Cuba), cuyos miembros preferían que el menor Elián González Brotons secuestrado en Miami muriese antes de regresar a Cuba, quemaron banderas norteamericanas cuando se decidió que el niño se reintegrara a su familia legítima en Cuba, realizaron, en protesta, disturbios en las calles de Miami y amenazaron de muerte a la funcionaria de migración norteamericana Betty Mills participante en el rescate del menor de la casa donde se le mantenía cautivo.

Los familiares secuestradores en Miami sacan tajadas y lucran exhibiendo hoy los recuerdos de la infamia, que se conservan en la casa convertida en museo de la violencia.

Otro de los firmantes del pacto terrorista fue el omnipresente, si de dinero se trata, Orlando Gutiérrez Boronat, de largo historial de violencia y que ahora acompaña el show mediático “Siria-Cuba”.

Gutiérrez, autoproclamado secretario nacional del Directorio Democrático Cubano (DDC), es famoso por gastarse la mayor parte de los fondos de los contribuyentes norteamericanos que recibe en viajes a través del mundo.

Otro de los conjurados es Horacio S. García, ex Directivo de la batistiana Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA y escindido de la misma para integrar el más virulento Consejo por la Libertad de Cuba (CLC). García cuenta con el aval de Luis Posada Carriles, quien lo reconoció públicamente como uno de los principales “financieros” de sus actividades criminales.

El Cabo Cason, regenta su ciudad con el apoyo de intolerantes históricos de origen cubano como Roberto Rodríguez de Aragón quien durante la campaña electoral del Cabo expresó: “Es un honor para nosotros, tenerlo como amigo en Facebook. Como cubano agradecido, esperamos que nuestra patria vuelva a ser libre, democrática y soberana, para proclamarlo como hijo adoptivo de ella y brindarle el homenaje que se merece por su actitud firme frente a Castro. Mientras tanto, rogamos a Dios por su elección para Alcalde de Coral Gables. ¡Éxitos! Roberto Rodríguez de Aragón. 11 de marzo de 2011.”

Rodríguez de Aragón, es un activo contrarrevolucionario, quien participó en conjuras desde la década de los años sesenta para realizar actos de terror en Cuba. Después estuvo al frente de varias organizaciones de corte violento en el medio emigrado, como la Junta Patriótica Cubana. Este sujeto publicó en 1995 un artículo apologético sobre el terrorista Orlando Bosch, titulado Los Pensamientos de Orlando Bosch, publicado en Diario las Américas, del 17 de julio de ese año.

Es frecuente que entre estados, condados y ciudades en Estados Unidos, se establezca una porfía para conocer cuál de ellos es el más corrupto. A los campeones se les da gran espacio en los medios y hasta tienen patrocinadores que se anuncian aprovechando esos quince minutos de fama.

Uno de los raseros que se miden es el índice general, sin especificar los tipos de fraude, de los sancionados por esos ilícitos. Una muestra representativa de 34 años desde 1976 hasta el 2010, colocó sin discusión al Distrito Norte de Illinois el primer lugar en corrupción pública. La plata se la llevó el Distrito Central de California, Los Ángeles y el bronce fue para el Distrito Sur de Nueva York, que incluye a Manhattan.

Ante estos resultados el condado Miami-Dade, comenzó a hacer cuentas y preparar su informe para ser nominado en próximos torneos de este tipo. No quiere quedar excluido del certamen y méritos tiene.

Los servicios de Medicare y Medicaid son los más atacados en Miami-Dade por los defraudadores, también las Compañías de Seguros de Autos, de Viviendas y de los trámites Hipotecarios. Así sigue una extensa lista de delitos de fraudes.

Decenas de noticias inundan los medios, que reclaman adecentar la administración pública en las ciudades de Miami-Dade y hacen llamados a combatir este flagelo.

Entre las más recientes están: “Íntimos amigos del alcalde de Coral Gables, Jim Cason, ex jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, actúan bajo la impresión de que el ayuntamiento es propiedad de ellos. “Hay que acabar con esto”, expresó un Concejal de ese Municipio.”

Otra, revela: “Coral Gables, la Ciudad Bella, no está libre de controversias ni de negocios conflictivos en su gobierno… se ha podido conocer que el administrador de la ciudad, Patrick Salermo, le ha otorgado un contrato a un buen amigo sin éste tener que ir a licitación…”

La falta de transparencia pública pulula en los predios del Cabo Cason, dedicado más a pensar y actuar como lo hacía en los tiempos en que administraba su Sección de Intereses en La Habana, apoyaba y financiaba a los contrarrevolucionarios internos.

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